Plagio y copyright

Qué es el Plagio

EL PLAGIO

Definición de Plagio

Para conocer la definición exacta de algo no hay nada como consultar el diccionario y, según el Diccionario de la Real Academia de la lengua Española, se entiende por plagiar a la acción de “copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias”.

Por tanto, en la mayoría de los casos, plagiar es el acto de utilizar lo de los demás en beneficio propio, con el menoscabo de infinidad de derechos, morales y patrimoniales, que supone para artistas y creadores de distinto tipo.

El reconocimiento del concepto del plagio tuvo lugar en el año 1990, en la Asamblea del Convenio de Berna, y para el caso español figura en el artículo 270 del Código Penal, aunque a día de hoy siguen existiendo pocas certezas y bastante nebulosa en torno a este problema.

¿Qué es el Plagio?

El plagio se comete cuando se infringen los derechos de un autor sobre cualquier tipo de obra, lo que normalmente ocurre cuando se realiza una copia del material original sin el aviso y posterior permiso del autor o sin realizar, incluso, la oportuna atribución al mismo.

En cuanto a los derechos de los autores, la ley establece que un autor posee derechos sobre su obra por el simple hecho de realizarla, sin que exista una obligatoriedad a realizar registros que lo demuestren. Sin embargo, la simple existencia de la posibilidad del plagio, hace que un autor se vea obligado a registrar sus materiales con el fin de poder demostrar que el material es de su autoría cuando se realizase un acto de plagio.

La divulgación de una obra sin consentimiento de su autor, repercute de manera significativa en la difusión de la cultura, pues impide que los creadores se beneficien de su trabajo de forma plena, lo que conduce a que no puedan darse a conocer o prosperar en su trabajo creando, por ejemplo, puestos de empleo asociados.

Hoy en día, además, y como consecuencia del auge de las nuevas tecnologías, la acción de plagiar y divulgar una obra sin consentimiento es todavía mucho más fácil y recurrente. Un buen ejemplo lo tenemos en el mundo del cine, la literatura o la música, donde las descargas ilegales en plataformas p2p de programas informáticos, películas, música y libros en formato digital han proliferado de tal forma, que ya apenas se compra en sus formatos físicos, especialmente en cuanto a películas y discos se refiere.

¿Qué no es plagio?

A veces se dan situaciones en las que resulta difícil discernir si un tipo de contenido podría tener derechos de autor o no, motivo por el cual es fundamental informarse, pues el plagio involuntario tiene, en el fondo, las mismas consecuencias que el voluntario. Por eso, y para aclarar dicha cuestión, a continuación se muestra una lista con los contenidos que no guardan derechos de autor:

  • Una idea propia original, un trabajo desarrollado por nosotros a partir de nuestras propias investigaciones.
  • El conocimiento general, de uso común o público.
  • El resumen y la recopilación de datos de investigaciones originales, siempre y cuando se citen correctamente.

Plagio voluntario e involuntario

Dentro del acto de plagiar o plagio, existen diferentes niveles en cuanto a la gravedad que el acto pueda revestir, e incluso se puede dar el caso de que la copia literal de un texto constituya una cita o referencia a otro autor sin que exista plagio. Para esta última situación, el autor del nuevo texto deberá citar y atribuir correctamente la autoría bajo determinadas condiciones.

El plagio se puede efectuar, en consecuencia, de forma voluntaria o involuntaria por desconocimiento de quien lo realiza:

Plagio voluntario

Hablamos de plagio voluntario cuando copiamos cualquier obra original total o parcialmente, desde simples frases a trabajos completos, sin efectuar ningún tipo de atribución al autor original y, por tanto, atribuyéndonoslo en el nuevo trabajo. Sin entrar en profundidad en aspectos legales, ya que el plagio suele ser constitutivo de delito y no es el objeto de este artículo entrar en temática legal, es más que evidente que el plagio es tanto más grave cuanto mayor es el daño para el autor original, lo que suele ocurrir cuando se roba una obra original incluso antes de su publicación o estreno (tal y como ocurre habitualmente cuando se hackean los servidores de discográficas y productoras de cine), o cuando se copia literalmente una obra y se saca beneficio de su venta sin conocimiento por parte del autor, hasta el punto de entrar en muchos casos en el ámbito penal tal y como nos comentan los abogados de Abogadosypenal.com.

Plagio involuntario o inconsciente.

Hablamos de plagio involuntario o inconsciente cuando se desconoce qué es un plagio o cómo atribuir correctamente la autoría de una obra, es muy habitual que se produzca cuando citamos el texto de un autor pero o no citamos correctamente o simplemente se pasa por alto la necesidad de citar porque no se le da importancia a dicha necesidad. 

Cómo evitar el plagio cuando se necesita o desea un material

Cuando se necesita o desea un material de terceros, por las cuestiones que sean, surge en seguida la pregunta: ¿cómo evitar determinados tipos de plagio? Para ello es muy importante, entre otras cosas, conocer la cita y la cesión de derechos de autor. 

Pautas para el uso de materiales completos

Ya sea que queramos realizar un trabajo de investigación, hacer una versión de una canción, o utilizar un cuento en un libro de texto, será necesario informarse sobre quién realizó dicho material para poder establecer un contacto con esa persona y plantear la posibilidad de una llamada cesión de derechos de autor, o algún tipo de licencia o autorización con la que emplear el material en la forma deseada. Debemos tener en cuenta, en este sentido, que las licencias pueden ser distintas según se trate del material tal cual o de modificaciones del mismo.

Por otro lado, es importante señalar que aunque las intenciones del que usa un material sin autorización sean sin ánimo de lucro, estaría incurriendo de igual forma en una infracción de plagio y de derechos de autor.

Pautas para el uso de fragmentos de materiales

Solo en el caso de los artículos académicos, por ejemplo, o las investigaciones, donde no se precisa utilizar el material al completo sino tan solo algún fragmento del mismo, puede realizarse la utilización del material sin necesidad de permisos previos, siempre y cuando se realice una conveniente cita según las normas bibliográficas y de citación, que se  pueden consultar en este otro artículo en el que se nos habla de cómo citar correctamente fragmentos de obras.

Aunque la cita es perfectamente conocida por los profesionales de la información de diferentes ámbitos, como el académico, lo cierto es que su uso parece haber quedado en el olvido con respecto a los contenidos digitales, pues hoy en día mucha gente dispone de blogs personales en los cuales se hace uso indiscriminado de información de terceros sin referencias de ningún tipo, lo que no solo lleva a la infracción de los derechos de los autores originales, sino también a una devaluación general de los contenidos disponibles en internet.

Para citar correctamente debemos seguir unas normas básicas y sencillas:

  • Entrecomillar siempre la frase o párrafo citados.
  • Citar la fuente de dicha frase o párrafo, fotografía o cualquier tipo de documento gráfico, archivo o programa.
  • Para citar la fuente original y el autor, es necesario referenciar la fuente original mediante referencia bibliográfica.

Medios para combatir el plagio

La única posibilidad que tiene un autor de poder defenderse cuando sus derechos son atacados por medio de un acto de plagio, es registrar convenientemente sus materiales para que pueda demostrase de manera legal la autoría llegado el momento.

De esta forma existen determinados organismos oficiales (cuyo nombre y forma dependerán de cada país o lugar en el que nos encontremos) que se encargan de velar por los derechos y las obras de los autores. Es el caso de la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores), que se encarga de velar de manera concreta por los derechos de las obras de autores musicales, de artes escénicas y audiovisuales, o de CEDRO, una asociación de autores y editores de libros, revistas, periódicos o partituras.

Sin embargo, este tipo de asociaciones siguen dejando en una especie de limbo a los contenidos que solo se crean en formato digital, motivo por el cual se creó una página en internet que ya cuenta con bastante prestigio llamada SafeCreative, y que cuenta con varios tipos de licencias, desde la más básica gratuita hasta otras más profesionales, que permiten que cualquier tipo de creador pueda demostrar de forma completamente válida y legal la autoría de su obra. Bien es cierto que esta plataforma, en caso real de plagio, solo se encarga de informar a los infractores sobre el uso indebido y las consecuencias legales que el mismo podría tener, pero no va más allá en el caso de que el infractor hiciese caso omiso, para lo cual el autor tendría que recurrir a especialistas legales si quisiese ir más allá y obligar al infractor a retirar su material o a pagar, incluso, la multa correspondiente por haberlo usado sin la autorización oportuna.

Las consecuencias del plagio pueden ser de tipo civil y de tipo penal, y este último caso se aplica en cuanto el plagio, producido a sabiendas, tenga además un carácter lucrativo para el que se haya apropiado del material, con el consecuente perjuicio que esto generaría al autor.

 

¿Quieres saber más?, sinceramente, si te interesa esta temática visita el espacio que enlazamos a continuación, es el mejor punto de partida para saber sobre plagio, citas, propiedad intelectual y Creative Commons:

Guía sobre el plagio y propiedad intelectual de la Universidad Autónoma de Madrid

 

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